

El secretario de Estado estadounidense, Anthony Blinken, afirmó durante una conferencia de prensa que el reciente uso de la fuerza por parte de Azerbaiyán en Nagorno-Karabaj contradice los esfuerzos en curso para resolver el conflicto. A la luz de los acontecimientos de esta semana, en particular las acciones militares de Azerbaiyán, enfatizó que Estados Unidos mantiene una postura constante de que el uso de la fuerza es inaceptable. Va en contra de los amplios esfuerzos diplomáticos destinados a encontrar una solución pacífica justa y digna en la región, una solución que sirva a los intereses tanto de Azerbaiyán como de Armenia. Blinken añadió que ambos países, incluidos el presidente Aliyev y el primer ministro Pashinyan, habían hecho contribuciones significativas a este esfuerzo. Según él, la Unión Europea y el propio Blinken apoyaron estos esfuerzos. Por lo tanto, las acciones presenciadas esta semana fueron inconsistentes con el progreso logrado a través de medios diplomáticos, dijo.