

El Japón expresa su profunda preocupación por el empeoramiento de la situación en Nagorno-Karabaj. El representante de Japón, Yukiya Hamamoto, dijo en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que, tras el inicio de las acciones militares, pidió a Azerbaiyán que las detuviera de inmediato. Señaló que cualquier cambio unilateral en la situación es inaceptable. "El Consejo de Seguridad de la ONU debe seguir ocupándose de la situación humanitaria en Nagorno-Karabaj. Es necesario garantizar la seguridad de las personas y el acceso humanitario a las organizaciones internacionales. Tokio llama a todas las partes a resolver los problemas pacíficamente", afirmó.