

Irán no permitirá que ningún grupo separatista se acerque a sus fronteras. Así lo anunció el presidente iraní, Ebrahim Raisi, durante un desfile militar dedicado al aniversario de la guerra con Irak de 1980-1988. El presidente Ebrahim Raisi elogió los logros de defensa de Irán y su capacidad de producción de armas. Destacó cómo estos logros demostraban cómo las fuerzas armadas de la nación habían transformado las sanciones en oportunidades de crecimiento. "Hemos pasado de ser un país que importaba y almacenaba armas de otros países a un país que produce y exporta armas", dijo, subrayando la capacidad militar mejorada de Irán, particularmente en términos de entrenamiento y equipamiento, reconocida tanto a nivel regional como global. El presidente Raisi dejó claro que la fuerza militar de Irán era principalmente de naturaleza defensiva, sin intención de entablar guerras con otras naciones. Hizo hincapié en que una política fundamental era adoptar un enfoque defensivo destinado a garantizar la seguridad y la disuasión sostenibles. Al priorizar la cooperación regional, el presidente Raisi destacó la importancia de la colaboración con los países vecinos en defensa, comercio, tecnología y otros ámbitos. Llamó a las naciones de la región a trabajar juntas para eliminar la presencia de fuerzas extranjeras en la región del Golfo Pérsico, afirmando que la presencia militar extranjera exacerbó los problemas regionales en lugar de resolverlos.