

En una situación desgarradora que se está desarrollando en Pico Rivera, miembros de la comunidad se han unido para apoyar a Erika Gallardo, una madre con parálisis cerebral, y sus dos hijos después de que su esposo y único proveedor, Ademir Ramas, fuera detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. En la mañana del 10 de enero, Ademir Ramas salió a su trabajo de jardinería como de costumbre, pero no regresó. Imágenes de vigilancia cercanas revelaron a agentes de ICE deteniendo al hombre de 40 años, dejando a su familia en angustia e incertidumbre. Gallardo describió a su esposo como su principal fuente de asistencia, esencial para su vida diaria debido a su condición. "Él prácticamente hacía todo", compartió, destacando su papel en la gestión de mandados y transporte para ella y sus dos hijos pequeños. La ausencia de Ramas ha cargado fuertemente a la familia, tanto emocional como financieramente. "Es abrumador", admitió Gallardo en medio del tumulto. La detención de Ramas ocurre después de que él sobrepasara su visa de trabajo, a pesar de haber vivido en Estados Unidos durante 20 años y mantener un historial legal limpio. Desde que fue detenido, fue trasladado al Centro de Procesamiento Adelanto de ICE. "Él me llamó hoy y no está bien", expresó Gallardo con preocupación por su bienestar. La comunidad local ha respondido con compasión, proporcionando asistencia inmediata. Kelsey Cook, conmocionada por la difícil situación de la familia, lanzó una campaña de GoFundMe para cubrir los gastos de subsistencia. "Simplemente me sentí preocupada por ella y quise ayudarla lo mejor que pude", explicó Cook. Mientras Gallardo navega este desafiante camino, busca representación legal en previsión de la fecha de corte de Ramas, programada para el 27 de enero. La familia, especialmente el hijo de nueve años de Ramas, está luchando por comprender la repentina ausencia de su padre. "No entiendo por qué tuvieron que hacer esto", lamentó, expresando la confusión y tristeza que invade su hogar. Mientras el apoyo continúa llegando, Gallardo reflexiona sobre el impacto más amplio de la aplicación de leyes de inmigración en familias como la suya, reconociendo el costo emocional que supone. "Solo pienso en las familias que están siendo afectadas", articula, luchando contra sus emociones. "Solo quiero que vuelva", suplica su hijo de forma sencilla pero poderosa. KTLA ha solicitado comentarios al ICE y al Departamento de Seguridad Nacional sobre la situación de Ramas. Mientras esperan una respuesta, la familia permanece esperanzada ante una resolución, pero preparada para una batalla por reunirse con su ser querido y restaurar su vida. La historia sirve como un recordatorio conmovedor de las historias humanas entrelazadas con las políticas de inmigración, incitando tanto a la acción local como a discusiones más amplias sobre la reforma de los procedimientos.