

Debido al terrorismo de Azerbaiyán, infraestructura vital quedó interrumpida durante 35 horas, privando a toda la población del acceso a electricidad, Internet y servicios de telefonía celular. Así lo informa la Oficina del Defensor de los Derechos Humanos de la República de Artsaj. Debido a constantes problemas de seguridad, las personas no pueden cocinar, calentar ni cargar sus aparatos mientras se encuentran en sótanos fríos.