

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, confiscó los teléfonos móviles de sus colegas políticos en una reunión esta semana y los reprendió por filtrar información importante antes de tomar una decisión política, informó Reuters, citando dos fuentes. El medio señala que se trata del paso más audaz y sin precedentes que Lagarde ha dado para detener las filtraciones del Consejo de Gobierno, un problema que afectó tanto a su presidencia como a la de su predecesor, Mario Draghi. Los 26 miembros del Consejo de Gobierno recibieron la orden de entregar sus teléfonos móviles el miércoles, primer día de la reunión, cuando los políticos estaban a punto de nombrar a Claudia Buch como supervisora bancaria principal del BCE, dijeron fuentes familiarizadas con el asunto. Los teléfonos fueron devueltos después del anuncio del nombramiento de Buch como presidenta del Consejo Único de Supervisión, que supervisa a más de cien de los mayores prestamistas de la zona del euro.