

Los conductores recurren a menudo a métodos peligrosos para intentar calentar su vehículo lo más rápido posible, informó el experto en automóviles Serguéi Ponomarev, informó el portal Avtonovosti dnya (Noticias del día sobre automóviles). "Por ejemplo, a veces ponen pequeñas tejas eléctricas debajo del coche. La lógica es esta: 'Colocaré la placa debajo del cárter de aceite, la calentaré y el motor [del coche] arrancará'. Pero el mismo efecto como en el caso de una sartén: el aceite empieza a hervir y pierde sus propiedades", afirma Ponomarev. Los conductores también corren riesgo cuando utilizan la secadora, que en muchos coches modernos está hecha de plástico y se derrite fácilmente. Esto puede suceder internamente e interrumpir el funcionamiento del sistema. El agua hervida también es uno de los errores más comunes cuando los amantes de los coches la vierten en el parabrisas o en el colector [de sus coches]. Tanto uno como otro suelen agrietarse y generar gastos imprevistos. Los conductores también suelen utilizar el "cañón" térmico eléctrico. Es peligroso porque el vapor que desprende puede derretir todos los elementos decorativos, lo que en última instancia puede provocar fugas de combustible e incendios en los automóviles. Por último, está estrictamente prohibido calentar el coche con la ayuda de un calentador de gas u otro medio con llama abierta. En ese caso, el combustible y el aceite del motor se inflaman fácilmente y el coche simplemente arde, advirtió Serguéi Ponomarev.