

Al menos 183 conflictos regionales ocurrieron en todo el mundo en 2023, que es la cifra más alta de las últimas tres décadas, dijo el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) con sede en el Reino Unido en su Encuesta anual sobre conflictos armados, informó TASS. El número de víctimas aumentó un 14% año tras año y los casos de violencia aumentaron un 28% anualmente, según el informe. "Esto apunta a una situación cada vez más problemática en muchas partes del mundo en términos de necesidades humanitarias, de estabilización y de reconstrucción", añadió el IISS. El Comité Internacional de la Cruz Roja ha proporcionado datos sobre más de 450 grupos armados, algunos de los cuales tienen superioridad local o regional. Como causas de los conflictos se señalan el terrorismo interno, las disputas territoriales, el aumento del número de grupos criminales y la rivalidad criminal. Según el IISS, la crisis climática también agrava los desacuerdos existentes en países inestables. Los conflictos erosionan "la capacidad del Estado para adaptarse y abordar los impactos climáticos, mientras que esos mismos impactos climáticos contribuyen a la dinámica del conflicto y a las fallas de gobernanza", indica el informe. La influencia de la ONU se debilitó debido a las tensiones entre los países dentro de la organización, señaló el IISS. Las grandes potencias vetan mutuamente sus resoluciones en el Consejo de Seguridad de la ONU, lo que impide encontrar una solución conjunta, añadió. El IISS considera que la incapacidad para resolver los conflictos regionales es una de las principales características de la situación geopolítica actual.