

La recuperación de la capa de ozono, que se encuentra a kilómetros sobre la Tierra y protege al planeta de la radiación ultravioleta, ha sido celebrada como uno de los mayores logros ambientales del mundo. Pero en un nuevo estudio, algunos científicos afirman que es posible que no se esté recuperando en absoluto y que el agujero incluso puede estar expandiéndose, informó CNN. En 1987, varios países acordaron prohibir o reducir gradualmente el uso de más de 100 sustancias químicas que agotan la capa de ozono y que habían causado un "agujero" en la capa sobre la Antártida. El agotamiento se atribuye principalmente al uso de clorofluorocarbonos o CFC, que eran comunes en aerosoles, solventes y refrigerantes. En un artículo publicado por Nature Communications, descubrieron que los niveles de ozono se han reducido en un 26 por ciento desde 2004 en el centro del agujero en la primavera antártica. "Esto significa que el agujero no sólo ha seguido siendo grande en área, sino que también se ha vuelto más profundo [es decir, tiene menos ozono] durante la mayor parte de la primavera antártica", dijo Hannah Kessenich, estudiante de doctorado en la Universidad de Otago y autora principal de el estudio. Para llegar a esa conclusión, los científicos analizaron el comportamiento de la capa de ozono de septiembre a noviembre utilizando un instrumento satelital. Utilizaron datos históricos para comparar ese comportamiento y los cambios en los niveles de ozono, y para medir los signos de recuperación del ozono. Luego buscaron identificar qué estaba impulsando estos cambios. Descubrieron que el agotamiento del ozono y la profundización del agujero eran el resultado de cambios en el vórtice polar antártico, un vasto remolino de baja presión y aire muy frío, muy por encima del Polo Sur. Los autores del estudio no exploraron más a fondo qué estaba causando esos cambios, pero reconocieron que muchos factores también podrían contribuir al agotamiento de la capa de ozono, incluida la contaminación que calienta el planeta; partículas diminutas en el aire que emiten incendios forestales y volcanes; y cambios en el ciclo solar.