

Entre 2001 y 2021, se quemaron en todo el mundo hasta 25 millones de hectáreas de bosque, comparable al tamaño del Reino Unido. A esta conclusión llegó un grupo de investigadores británicos y australianos de la Universidad de Cambridge y de la Universidad Nacional de Australia. La investigación fue publicada en la revista científica Nature Geoscience (NatGeo). Según el informe, el número de incendios forestales anuales se ha triplicado en la última década. Los más afectados fueron Brasil, Australia, Canadá, Estados Unidos y la Siberia rusa. Una posible razón del empeoramiento del riesgo de incendio en los bosques del mundo es que la tala los hace más vulnerables a los incendios. Esto se ha documentado en partes del sureste de Australia, donde los bosques vírgenes siempre se quemaron a menor intensidad que los deforestados. Los investigadores afirman que la situación de los incendios forestales podría provocar escasez de madera y papel en el futuro previsible. Una forma de resolver el problema es cultivar más madera en las plantaciones. Estas plantaciones ya producen un tercio de los principales tipos de madera utilizados comercialmente. Sin embargo, las plantaciones forestales representan sólo el 3% de la superficie de bosques naturales. Otra estrategia importante para proteger los recursos forestales será implementar nuevas tecnologías para detectar más rápidamente y luego apagar incendios, como los causados por la caída de rayos. Nuevas tecnologías y plantaciones mejor planificadas y gestionadas serán esenciales no sólo para proteger los bosques, sino también para proteger el flujo de madera comercial y las industrias que dependen de ella, según el informe.