

Además de su lucha contra Hamás, Israel está librando otra batalla: intentar convencer al mundo, y especialmente a Estados Unidos, de que se trata de una guerra justa, escribe NBC News. Últimamente, los esfuerzos de Israel en materia de relaciones públicas han sido vigorosos, con el objetivo de afirmar que los ataques a Gaza fueron justificados y ejecutados con medidas para reducir las víctimas civiles. En su reciente llamamiento a los aliados internacionales, Israel presentó varios fragmentos de información que eran inexactos o discutibles. Esto incluyó la afirmación de que los militantes de Hamas involucrados en secuestros se adhirieron al calendario árabe como horario alternativo, así como el uso de cortinas como supuesta evidencia de que el video de los rehenes fue capturado en un hospital. La credibilidad de Israel se ha visto disminuida por las pruebas cuestionables que presentó. Israel afirma que hay pruebas sólidas que indican la presencia de la sede de Hamás debajo del hospital Al-Shifa en Gaza, dicen varios expertos. Según un miembro del Carnegie Endowment for International Peace, irónicamente, incluso si encuentran algo creíble, hay una alta probabilidad de que sus descubrimientos sean recibidos con incredulidad porque, a estas alturas, su credibilidad se ha visto socavada. No es la primera vez que se acusa a Israel de difundir desinformación. El portavoz del primer ministro Netanyahu para los medios árabes subió recientemente un vídeo en X (anteriormente Twitter), que supuestamente muestra a residentes en Gaza fingiendo tener heridas usando maquillaje. Aunque numerosas personas lo corrigieron, afirmando que las imágenes provenían de una película libanesa, hasta el viernes no habían sido retiradas.