

Los bombardeos israelíes de las últimas semanas han obligado a la población de Gaza a refugiarse en hacinados refugios sin suministros de alimentos ni agua potable. Esto podría provocar la propagación de enfermedades, advierte la Organización Mundial de la Salud, informa la BBC. "Estamos extremadamente preocupados por la propagación de enfermedades cuando llegue la temporada de invierno", dijo el portavoz de la OMS, Richard Peeperkorn. Dijo que había más de 70.000 casos de enfermedades respiratorias agudas y más de 44.000 casos de diarrea en Gaza, mucho más de lo esperado. El 17 de noviembre, las entregas de ayuda de la ONU a Gaza fueron nuevamente suspendidas debido a la escasez de combustible y los cortes de comunicaciones. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU dijo anteriormente que la población civil de la Franja de Gaza corre el riesgo de morir de hambre, ya que los alimentos y el agua en el enclave son prácticamente inexistentes y difíciles de entregar.