

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rechazó los llamados a una pausa humanitaria en Gaza. Cuando se le preguntó si Israel consideraría una pausa más prolongada en las hostilidades para evacuar a más civiles, Netanyahu respondió que no es una pausa. Añadió que si se trata de un cese de las hostilidades, eso es lo que Hamás quiere, así como una serie interminable de pausas que esencialmente cancelen la lucha contra él. En la entrevista de CNN, Netanyahu confirmó que Israel no aceptará un alto el fuego en todo el territorio hasta que los rehenes israelíes sean liberados. Además, presentó los principales objetivos de Israel en Gaza. En primer lugar, destruir a Hamás para que ya no pueda llevar a cabo ataques como los del 7 de octubre. En segundo lugar, desplegar un paquete militar israelí importante y extremadamente grande para garantizar que el terrorismo no se reanude en Gaza después de la guerra. En tercer lugar, garantizar el acuerdo de cualquier autoridad civil para desmilitarizar y desradicalizar el enclave que tomará el control de Gaza. Netanyahu culpó a la Autoridad Palestina, que anteriormente controlaba Gaza y tiene su sede en la ocupada Cisjordania, por fracasar en dos aspectos, descartando aparentemente un papel de posguerra para esa autoridad en Gaza. El Primer Ministro israelí señaló que el Hospital Al Shifa en Gaza se utiliza como centro de mando de Hamás y dijo que Israel está ayudando a los pacientes creando corredores seguros para la evacuación. Netanyahu dijo que el número de muertos entre la población civil de Gaza está disminuyendo debido a los llamados de Israel a desplazarse hacia el sur. Hasta ahora, más de 10.000 personas han muerto en Gaza desde el inicio de la ofensiva militar de Israel. Benjamín Netanyahu no aceptó acusaciones de que Israel viola el derecho internacional en la guerra.