

El ministro de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov, acusó a Armenia de "ambiciones territoriales infundadas". "Actualmente Armenia tiene que elegir entre la cooperación regional y las ambiciones territoriales ilegales e infundadas hacia sus vecinos. Por supuesto, el papel de la comunidad internacional también es importante en este asunto", escribió Bayramov en su artículo en el periódico oficial Azərbaycan. Según él, "es extremadamente importante no apoyar los intentos revanchistas de Armenia en ninguna de sus manifestaciones" y es necesario "llamar a Ereván a la paz, ya que no hay alternativa para el bienestar de la región".