

Edmon Marukyan, embajador de la RA con asignaciones especiales, habló sobre la decisión de Azerbaiyán de no participar en la reunión prevista en Granada y afirmó que Azerbaiyán se está llevando a la marginación al abstenerse del proceso de paz. Marukyan enfatizó que Azerbaiyán aún tiene que aceptar plenamente las consecuencias del ataque a Nagorno-Karabaj, particularmente en términos de limpieza étnica y acusaciones. Señaló que las reacciones de la comunidad internacional son insuficientes para la parte armenia, pero parecen suficientes para que Azerbaiyán quiera evitar las reacciones internacionales y la reunión de Granada. Destacó que la reunión prevista en Granada podría haber llevado a la adopción de una declaración sobre reconocimiento mutuo por las partes, la aceptación del mapa de 1975 con la Declaración de Alma-Ata como base para la delimitación y demarcación y avances en el tema de la comunicación. Marukyan aclaró que la intención no era firmar un tratado de paz en Granada sino avanzar en el proceso de paz a través de un comunicado. Sin embargo, Azerbaiyán no está actualmente preparado para firmar tal declaración, ni en este momento ni a nivel de cinco partidos en los que participan Francia, Alemania y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. Pese a este revés, Marukyan mencionó que las discusiones sobre estos temas continuarán durante las reuniones, además de abordar la situación humanitaria surgida a raíz del conflicto.