

El Primer Ministro Nikol Pashinyan ha esbozado tres principios fundamentales que, de ser aceptados por Bakú, conducirían a la firma de un tratado de paz con Azerbaiyán. Hizo este anuncio el 4 de octubre, durante una sesión en la Asamblea Nacional, mientras respondía a una pregunta de Sisak Gabrielyan, miembro de la facción Contrato Civil en la Asamblea Nacional. Pashinyan enfatizó la importancia de centrarse en garantizar la continuación del proceso de paz basándose en varios principios clave en lugar de simplemente emitir juicios sobre la situación actual, ya que las evaluaciones, independientemente de su objetividad, pueden afectar la situación. Estos principios no son nuevos y han sido ampliamente reconocidos. Están documentados en la declaración emitida por el presidente de la UE tras el anuncio realizado en Bruselas el 15 de julio de 2023. Estos tres principios son los siguientes: Reconocimiento mutuo de la integridad territorial: Armenia y Azerbaiyán deben reconocerse mutuamente la integridad territorial: Armenia cubre un área de 29.800 km² y Azerbaiyán 86.600 km². Declaración de Alma-Ata como base política: La Declaración de Almaty debe servir como base política para la delimitación de fronteras y la posterior demarcación. Es crucial llegar a un acuerdo sobre las bases de la demarcación y delimitación antes de que comiencen estos procesos. Apertura de Comunicaciones: La apertura de comunicaciones regionales debe fundarse en los principios de soberanía, jurisdicción, legislación, igualdad y reciprocidad entre los países. Pashinyan enfatizó la importancia de llegar a un acuerdo sobre qué mapas se utilizarán para la demarcación y delimitación, sugiriendo que los mapas de 1975 podrían servir como punto de partida, pero no como una posición inflexible. El Primer Ministro señaló que la cuestión clave radica en que los altos funcionarios de Azerbaiyán no reafirman públicamente su compromiso con estos principios, lo que genera preocupación sobre sus intenciones reales con respecto a la integridad territorial de Armenia. Pashinyan afirmó que si Azerbaiyán reafirma inequívocamente su dedicación a estos tres principios, el logro de la paz podría considerarse inminente. Sin embargo, la ausencia de ese compromiso público por parte de Azerbaiyán complica el proceso de paz.