

La embajadora de Finlandia en los países del Cáucaso Meridional, incluida Armenia, Kirsti Narinen, reflexionó sobre sus recientes visitas a las ciudades armenias de Yeghegnadzor y Goris, así como a la entrada al corredor de Lachin, con los representantes de la Misión de la Unión Europea en Armenia. Era importante ver para poder contar, escuchar sus historias, transmitirlas y llorar con ellas. Nadie se fue voluntariamente, fueron obligados a hacerlo por temor a la violencia y a una intimidación prolongada, señaló en X —ex Twitter— el diplomático finlandés respecto a los armenios desplazados de Artsaj (Nagorno-Karabaj).