

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zakharova, ha expresado su preocupación por el enfoque contundente adoptado por Estados Unidos en sus relaciones con Ereván. "Vemos con qué fanatismo destructivo tratan los estadounidenses a Ereván", afirmó Zajárova. Señaló la reciente visita de Samantha Power, directora de USAID conocida por su fuerte postura antirrusa, y el subsecretario de Estado interino Yuri Kim, quien declaró abiertamente esfuerzos para realinear a Armenia con Occidente. Zakharova también mencionó la visita de una delegación del Congreso a Armenia y enfatizó que estos acontecimientos son ampliamente reconocidos. Según Zakharova, hay información que sugiere que Washington y Bruselas están persuadiendo activamente a Ereván para que se retire de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), intensifique la cooperación con la OTAN, reoriente la colaboración técnico-militar y firme un acuerdo de paz con Azerbaiyán sin considerar la derechos y seguridad de los armenios de Nagorno-Karabaj. Zakharova también dijo que en su afán por alcanzar estos objetivos, los actores occidentales parecen haber ignorado sus propios valores en materia de derechos humanos. Zakharova criticó esto como un caso de "pseudodemocracia" que hace la vista gorda ante el acoso, las palizas y las detenciones de manifestantes armenios. Afirmó que si bien los estados deberían determinar sus asuntos internos, Estados Unidos también debería tomar nota de la situación en Ereván, particularmente en lo que respecta a las amenazas que enfrentan las figuras de la oposición si las protestas persisten. Zakharova concluyó que esto representa no sólo un doble rasero sino una total ausencia de estándares.