

El embajador ruso en Estados Unidos, Anatoly Antonov, ha hecho un llamamiento a Washington, pidiendo a los funcionarios estadounidenses que actúen con cautela y eviten hacer declaraciones que puedan avivar artificialmente los sentimientos antirrusos en Armenia. El llamamiento surge en respuesta a comentarios hechos por funcionarios de la administración estadounidense que sugieren que Rusia es un socio de seguridad poco confiable para Armenia. El embajador Antonov expresó su gran descontento con estas declaraciones, calificándolas de "escandalosas". Hizo hincapié en que tales declaraciones de funcionarios estadounidenses simplemente hacen eco de las declaraciones públicas poco constructivas de ciertos políticos armenios que intentan evadir la responsabilidad por sus deficiencias en política interior y exterior. El Embajador Antonov subrayó que la Federación de Rusia siempre ha sido un firme aliado de Armenia, brindándole un apoyo vital, incluido el despliegue de fuerzas de paz rusas en Karabaj. Destacó además el sacrificio de los soldados rusos que perdieron la vida mientras cumplían su misión, y enfatizó el compromiso inquebrantable de Rusia de tomar decisiones desafiantes destinadas a asegurar la paz entre Azerbaiyán y Armenia. A la luz de estas circunstancias, el embajador Antonov instó a Washington a abstenerse de emplear una retórica altamente incendiaria y acciones que pudieran intensificar artificialmente el sentimiento antirruso dentro de Armenia. Advirtió que tales acusaciones sugieren que las intenciones de Estados Unidos y sus aliados no están orientadas a normalizar la situación o fomentar el desarrollo pacífico en el sur del Cáucaso sino más bien a infligir daño estratégico a Rusia y desestabilizar intencionalmente la región euroasiática con el objetivo de expulsar a Rusia. Rusia de la zona.