

Una explosión catastrófica sacudió la región de Askeran en Artsaj el 25 de septiembre, provocando numerosas víctimas. Después de la explosión, 290 personas con diversos grados de quemaduras fueron admitidas en múltiples centros médicos, incluido el "Centro Médico de la República", el Centro Médico "Arevik", el Centro Médico Ivanyan y el puesto de socorro de las fuerzas de paz rusas. La mayoría de los pacientes fueron trasladados al "Centro Médico Republicano" para recibir atención especializada. Trágicamente, el incidente se cobró la vida de siete pacientes que sucumbieron a sus heridas mientras recibían atención médica. Decenas de personas permanecen en estado crítico y requieren intervención médica intensiva. Además, 13 cadáveres recuperados del lugar de la explosión no pudieron ser identificados inmediatamente y fueron remitidos a la "Oficina de Exámenes Forenses" para una mayor investigación. Muchas personas se consideran desaparecidas después de la explosión, ya que sufrieron quemaduras graves, lo que dificulta los procesos de identificación y verificación. Se están realizando esfuerzos para determinar su paradero y su bienestar. En estas difíciles circunstancias, los dedicados médicos y el personal médico de Stepanakert están trabajando incansablemente para salvar vidas. A pesar de las condiciones difíciles y de confinamiento, están comprometidos a brindar la mejor atención posible a los heridos.